Frases románticas

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Frases románticas
Es hermoso sentir como tu corazón se ilumina mientras una sonrisa se amplía ante tus ojos.
Si alguna vez has pensado que a pesar de lo malo te quedas con lo bueno, es que has estado con la persona correcta.
Me gusta observarte a escondidas cuando duermes, porque tu respiración y la paz que irradias dan sentido a mi mundo.
Nunca pensé que pudiera quedarme tantas horas mirando unos ojos, sintiendo que el tiempo se ha parado y que soy inmensamente feliz.
El epicentro del mayor terremoto del mundo no se esconde bajo tierra, sino en el pecho de cualquier enamorado.
Cuando el final es tu corazón no me importa lo frío que sea el camino porque me acerco al motor de todo, que es saber que se trata de un amor para siempre.
Quisiera ser un corazón perdido y que solo la brújula de tus manos me guiase.
Hay días que te contemplo en silencio: hermoso, templado y armonioso.
No hay preguntas para los enamorados, tampoco dudas o desconfianza, porque el amor es pureza, es la transparencia de dos almas que se sienten una sola.
Bonita estampa se dibuja en mi ventana, cuando tu figura aparece en mi cama.
Se me queda pequeña la tierra para contarlo inmenso que es el sentimiento que por ti me invade.
Querer a alguien por necesidad no es una buena idea. Necesitar a alguien para querer es la mejor idea del mundo.
Dulce y salado es el amor que reposa en tus labios.
Cuando uno está enamorado no puede atender a más razones que a aquellas que pronuncian los labios de su enamorado.
El amor es lo que Dios creó en la tarde del séptimo día, para dar movimiento y vida a toda su obra anterior.
Si no sacas todo el amor que llevas dentro de ti, el nunca sabrá que lo que sientes es verdadero.
Resuelta y fugaz caminas por el plano de mi vida. Eres mi guía y mi heroína.
Tus abrazos son el cálido abrigo de mi piel en los días de invierno.
En sus ojos podrás ver su corazón, pues si te ama, no podrá ocultar ese duende que brilla a través de ellos.
Para los que se quieren, el fuerte sentimiento que sienten al principio continúa su camino hacia un amor que no tiene tapujos y que todo lo resiste, forjándose cual árbol viejo y sus raíces.