Frases de Lía Orenes

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Frases de Lía Orenes
Dejemos que la realidad venga, duele demasiado enfrentarse de nuevo a la rutina, porque no quiero seguir soñando con lo que pudo ser y no fue.
Dos almas de la mano, agarradas por los lazos del verdadero amor pueden volar eternamente hacia las estrellas.
Tendrás que ser un ángel en otra vida para compensar el daño que me hiciste en esta.
Querernos en silencio arranca trozos de corazón en mí, pero también alimenta mis esperanzas de tenerte más cerca.
Di adiós y no temas encontrar soledad, porque ella es el inicio de una nueva búsqueda de amor.
La esperanza de tenerte un día me da vida, por eso nunca admitiré a mi corazón que me dijiste que no me deseabas.
Los amores que no tienen reciprocidad no son amores, son consuelos, pues uno de los dos que mira hacia otro lado.
Si esa relación ya no posee los ingredientes del amor, es posible que ya no lo sea.
El horizonte queda muy cerca cuando estoy contigo, porque a tu lado podría caminar hasta la estrella más lejana de nuestro universo.
Te quise tanto como a nadie podré amar en la vida, te di todo de mí hasta quedar exhausto, y no fui capaz de llegar hasta ti.
Equivócate amando mil veces, pero vuelve a amar mil veces más si tu sentimiento viene de muy adentro.
Morir por ti merece la pena si un día despierto y tú por fin estás a mi lado.
¿Es suficiente una vida para vivirla a tu lado? porque no creo que sea justo encontrar a tu alma gemela y tener que dejarla en tan solo unos lustros.
No alargues la agonía de una despedida, porque el dolor dejará un rastro aún más grande en ti y en él.
Siempre es mejor asumir un adiós definitivo, porque esa despedida es la hoja de tu vida pasando hacia otro capítulo.
No me avises si un día decides marcharte definitivamente, porque aunque sé que no me quieres, me consuela verte al despertar.
Existen tres razones por las que permanecería a tu lado. Una es ese amor que siento desde que te vi la primera vez y las otras dos... las ha borrado mi razón.
Si escuchas que tu corazón se ha roto es el momento de mirar en tú interior y averiguar si queda algo que reconstruir.
Romper con alguien que no te importa es fácil, mas no eres capaz de imaginar todo lo que destrozas en esa persona.
Sabes que no es necesario que me lo digas, porque en tu mirada veo todo lo que necesito para seguir esperándote.