Frases tristes de amor

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Frases tristes de amor
Mi memoria traiciona a mi razón, seleccionando aquellos momentos junto a ti que nunca volveré a disfrutar.
No hay nada más triste que terminar dándote cuenta que sólo habías estado enamorado de palabras e ilusiones que sólo existieron en tu cabeza.
Mi tristeza se palpa en todos los rincones de mi casa y del aire que respiro y me rodea. La tristeza que ha surgido al saber que nada de mí alrededor cambiará porque nos hemos deshecho de todo lo nuestro y ya la casa está vacía igual que mi corazón.
Se quebró cualquier esperanza de ser feliz el día que sacaste tu billete de ida sin opción de vuelta.
La soledad me ha invadido en forma de dolor punzante.
La existencia humana es la mayor tragedia de la historia, un final que siempre acaba mal.
No comprendo, ahora que lo recuerdo, la facilidad con la que me decías te quiero, minutos después de haberme traicionado.
Búscame si quieres que te dé mi amor a cambio. Búscame si es verdad que a partir de esta noche quieres compartir la vida conmigo pero si no, huye por tus grises caminos, que yo ya no estoy para ti amigo.
Está claro que para ser como tú: amante y traidor, haría falta tener más de un corazón.
No encuentro sentido al sentido de la vida cuando pienso que al final voy a tener que irme.
Observo distante la vida, ¿para qué involucrarme en esta mentira?.
Siento pena por ti, por aquello que no has escogido, por lo que se te olvidó atrás, y por todo aquello que no recuperarás de mí.
Tristeza es lo que se siente cuando unas palabras que tanto significado tuvieron en tu vida, son las mismas que ahora se te clavan como puñales en forma de mentira.
Con los años me di cuenta que lo único que tu pobre manera de amarme me devolvió, fue la cordura.
Hace falta ser muy cruel para transformar la inocencia de un niño en un objeto de ultraje. Ahora que lo pienso, lamento mucho haberte amado tanto.
A veces me obsesiona la idea de perderte, porque sé que, aun pasando el resto de la vida buscándote, sería yo la que no llegaría nunca a encontrarse.
Le enseñé que la vida cogidos de la mano podía ser mucho más sencilla, sin embargo en cuanto se convirtió en cisne echó a volar y ni siquiera pensó en mirar atrás para despedirse.
Mi habitación es la guarida en la que me escondo mientras pasa el tiempo. Cuando hayan pasado cien años necesitaré otros cien para comenzar a caminar.
Juramentos y traiciones, a eso se resume todo lo que he vivido contigo y a las cenizas del dolor quedan reducidos mis sentimientos por ti.
Algunas rupturas son tan dolorosas que, por más que queramos quemar cualquier recuerdo, costará bastante tiempo encender el fuego del olvido.