Frases tristes de amor

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Frases tristes de amor
Qué sentido tiene el tiempo si cada minuto que estoy sin ti, son miles de instantes perdidos.
¿Alguna vez has visto la mirada de un perro abandonado en la calle? Si lo has hecho, habrás conocido la tristeza en toda su plenitud.
No me duele tanto nuestra lejanía, sino el sentir como te alejas cada día más.
Un adiós duele de verdad, cuando sabes que nunca más volverás a decir "hola".
Con la vida debemos hacer lo que haríamos con una mujer coqueta y veleidosa: no amarla demasiado para no sufrir desengaños.
Hay momentos de tristeza en el amor que une a las personas, pero existe una tristeza que sólo conduce hasta el desamor.
Cada día que pasa sin ti es un día de otoño: las hojas de todos los árboles que han crecido caen lentamente sobre el suelo dejando apenas el rastro de lo que un día estuvo tan vivo.
La tristeza la componen dos personas que no llegaron a encontrarse, dos almas solitarias que no encontraron a su amor verdadero, dos corazones vacíos porque el destino no les dejó unirse.
Antes de que anochezca es mejor que me vaya a casa y me encierre a solas, porque cuando cae la noche y se iluminan las estrellas, mis lágrimas por ti inundan el universo.
No creo que haya sido tan triste tu traición como el hecho de que la misma me gritara a voces lo ciega que había estado y lo poco que te importaba.
Intenté salvar nuestro amor, eché anclas, eché amarres...pero el temporal virulento del desamor acabó por destrozar lo poco que quedaba.
Cuando en una pareja aparece la tristeza, a veces es signo de compasión por algo y otras veces es desilusión.
No envejecer a tu lado, ni poder coger tu mano cuando dejes este mundo, esa es la pena que me invade cuando pienso en que no puedo evitar marcharme.
La tristeza tiene ojos de búho y me desvela cada noche con tu recuerdo desde el mismo momento en que te fuiste.
Intento elegir entre tu amor o mi alma y esta vez escojo mi vida. Lo siento amor, pero no quiero seguir muriendo.
El amor era olvido y el invierno estaba prohibido. Nadie me miraba ya que difícil es soñar cuando el amor se nos escapa.
No hay amor más triste que aquel que sueña lo que va a formar mientras espera que lo acepten.
Quizás no tomé las decisiones acertadas. Quizás no supe expresar cuánto te amaba. Quizás el miedo a perderte se clavó en mis entrañas y me llevó finalmente a perder lo que más me importaba.
Es irónico pensar que hubiese dado la vida por ti mientras tú la dabas por algunos minutos de pasión a mis espaldas.
El amor es como un trayecto en tren, con sus estaciones y sus pasajeros. Sin embargo, la única certeza de ese viaje es que el conductor será el único que seguro llegará a la última parada.