Frases de Valentina Pineda

Ordenar por:
Frases de Valentina Pineda
No merece la pena seguir fingiendo que soy feliz cuando el telón de este circo llamado vida se ha cerrado para mi.
El amor que sentía por ti se ha fugado ante tanta mentira en busca de un mundo mejor.
Cuando paso por tu lado, te saludo sin cesar porque estoy seguro de que no identificas que el amor de tu vida acaba de pasar.
Derrape de bicicleta y mucha tensión, una mujer dispuesta a robarme el corazón acaba de cruzarse en mi camino.
Lamento comunicarte que tu obsesión por imposibilitar cualquier ráfaga de amor te ha convertido en un ser gris sin retorno.
Ansío ver sin ser visto por tus ojos-Luna, ojos que me devoran en bocados de plata si me detengo.
Las lágrimas que lloras por mí, serán las risas de felicidad que tendrás en tu siguiente amor. No dejes que nuestra despedida sea un adiós al amor.
Ando buscando desde hace tiempo una "relación IKEA", con su libro de instrucciones y su bolsa de clavos y tornillos. Yo pongo el resto: yo pongo el trabajo y la caja de herramientas.
El amor nace de tu tímida mirada al cruzarse con mis ojos y darnos cuenta de que estamos sonriendo.
En el amor, como en la religión, solo hay un ser al que entregarse. Eso sí, no debemos perder nunca de vista la posibilidad de una conversión.
Creí morir sin tu amor cuando me dejaste, pero ahora puedo ver que estaba muerto a tu lado.
Me alegro de haber superado tu marcha, de no haber caído de nuevo en tu trampa, de no haber olvidado las lágrimas derramadas. No es fácil superar el desamor pero es la única salida para empezar una nueva vida.
Soy una fugitiva, me busca la autoridad del tiempo, ese comisario violento que quiere limitar nuestras existencias... conmigo lo lleva crudo pues soy implacable en mi huida.
Amargo es el sabor que me han dejado las huellas de tu huida.
En el amor, la peor de las despedidas es la que se sufre sin haber dicho adiós.
Experimentar esa sensación de amor que te invade cuando ves a esa persona que te ha llegado directo al corazón, es una de esas emociones que nunca se olvidan.
Mi única esperanza es que, dentro de uno años, mires hacia atrás y te preguntes cómo hubiese sido nuestro futuro si tú no hubieses decidido apearte de él.
Cual árbol, de niña nacieron en mí la rama de la ilusión, la rama de la confianza, la de la pasión, la de las nuevas sensaciones, la del dolor y la del sacrificio y todas ellas se han vuelto imposibles de cortar porque el primer amor no se olvida jamás.
¡Respira corazón! Acabamos de ver sin ser vistos a nuestro nuevo amor.
Trataré de ser la mano que te ayude siempre a caminar, los ojos que te despejen la razón cuando te nubles, las palabras que te aconsejen ante tus dudas y las alas que te empujen en tu vida.