Frases de amor eterno

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Frases de amor eterno
Si el amor no se vislumbra eterno, duda de que sea amor, porque si ya comienza con reparos no habrá día que no haya una grieta nueva que lo haga poco duradero y esa no es esperanza para poder luchar por él día a día.
El amor eterno es aquel que comprende que puede ser efímera hasta la misma eternidad.
Incluso la eternidad me parece poco tiempo cuando se trata de estar contigo.
Maldito sea lo eterno cuando se desvanece la realidad de que nuestro amor se quiebra con el paso del tiempo.
He conocido a muchos hombres que por mí no han sentido nada más allá de una cierta pasión con medidas, pero nunca he conocido a nadie como tú que me hiciera sentir que cielo y tierra se han unido para poder acabar juntos el resto de nuestros días.
Cuando sabes que la persona que está a tu lado es con la que deseas pasar el resto de tu vida, no existen obstáculos que impidan que ese amor se haga eterno.
Crearé momentos en nuestro día a día que nos ayudarán a besarnos, abrazarnos, contemplarnos, hablarnos, creernos, escucharnos y a compartir todo aquello que hará que seamos más fuertes y nuestro amor se haga eterno.
Hablar de amor eterno y amor verdadero es, a fin de cuentas, hablar de la misma cosa.
Un amor eterno es aquel que se expande en el tiempo y la distancia y sobrepasa incluso los límites de lo físico. El amor eterno desafía cualquier ley gravitatoria y es inmune al paso del tiempo.
A veces siento un inmenso temor a la soledad, pero sé que tu amor siempre vendrá a mí para salvarme.
Difícilmente alguien que no haya amado verdaderamente contemplará siquiera la idea de que el amor eterno pueda existir.
Alargo mi mano a través del orificio del destino para llevar nuestro amor al espacio de lo eterno.
Aunque el paso del tiempo cambie nuestra memoria, deje el color blanco en nuestro pelo, y nuestros cuerpos deseen descansar más que antes, nuestro amor permanecerá fuerte, como ese árbol que vio florecer nuestro amor.
Aunque se rompan los diques que sujetan al mar, aunque el sol se cubra cuál eclipse de luna entre las montañas o aunque la tierra deje de de dar vueltas, ten por seguro que mi amor por tí continuará siendo eterno.
Todo lo que fui, viví o sentí antes de conocerte, fue, sin duda, un preámbulo absurdo al resto de mi vida.
Seré, si no me dejas, el ingenuo que esperaba un saludo tuyo en la puerta de tu casa y que ahora te espera en nuestro hogar, el que construimos juntos.
Cuando dos cuerpos que se aman envejecen unidos, tienen el doble de fuerzas para afrontar la vejez con alegría.
Devoro el tiempo con mis fauces de lobo estepario, engullo sin masticar los segundos que pasan cuando tu no estás.
Cuando te conocí dejé de temer al tiempo, porque pronto supe que sería hermoso envejecer contigo.
Se desplaza el reloj en mi contra cada día, manecillas maléficas no ganaréis esta batalla, mi amor es fiero, loco, guerrero y eterno.