Frases de amor eterno

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Frases de amor eterno
Estando junto a ti, la primera persona del verbo amar siempre será nosotros.
Lo bello de quererse toda la vida no es pasar el tiempo juntos para todas las cosas, sino hacerlo sintiendo la misma emoción que al principio.
Cuando tu cuerpo sea otro, y el tiempo nos marque con su huella la piel y la memoria, como la vez primera te seguiré adorando.
Ese amor que dura para siempre es un amor sincero, que viene desde el alma y que llega hasta el corazón.
Cada amanecer veo tu cara en el horizonte. Eres esa luz que ilumina mi camino y que me guía para que no me pierda.
El amor verdadero es un sentimiento tan puro que ni siquiera la muerte puede acabar con él.
Si el amor eterno existe, debe ser esto mismo que estoy sintiendo, porque por más que lo pienso no encuentro un solo argumento que me hiciese dejar de amarte.
Desde el primer momento en que te vi supe que de una u otra forma estarías presente para el resto de mi vida y de momento la mejor forma es amándote.
Nunca dejaré de quererte, me aferro a la idea de lo infinito cuando estoy a tu lado.
No te preocupes si en esta vida no nos permiten amarnos, incluso cuando esta misma vida acabe con nuestros latidos, aún entonces seguiré amándote.
Si debo predecir el futuro por cómo me siento ahora mismo, diría que incluso cuando haya perecido, mi alma seguirá viviendo por ti.
El amor es un símbolo de la eternidad. Se borra la noción del tiempo, la destrucción de toda la memoria de un principio y todo temor de un final.
Si es verdad eso que dicen de que el amor es eterno cuando este en el otro mundo mi amor seguirá existiendo.
El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.
Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna.
Tú no te irás, mi amor, y si te fueras, aún yéndote, mi amor, jamás te irías.
Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor.
La justicia absoluta es imposible, como también resultan imposibles el odio o el amor eterno. Por ello, hay que volver a la razón.
El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser. Es el amor que empieza con el amor.
El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno insatisfecho.