Frases de amor eterno

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Frases de amor eterno
La energía que se emana, de cada uno de nuestros besos; nos está haciendo una casa en la ciudad de lo eterno.
Colorín, colorado...este cuento...no ha acabado... un último beso sigue flotando.
La vida es una tragedia, dijo un día un poeta... pobre hombre de tierra... no sabe que en nuestro planeta, cuando hay amor se torna eterno.
¿Y qué pasa cuando el ''amor eterno'' se queda pequeño para expresar lo que siento?.
No dejes escapar esta luz que cada vez se aproxima más a ti, porque podría ser amor y es lo más bonito para hacerte revivir lo que es el bienestar.
¿Cuánto puede amar un corazón sin explotar?.
Te quiero tanto, tanto... que por ti soy capaz de pescar el sueño del amor eterno aunque me suponga, digamos... la misma eternidad.
Pienso en tu cuerpo como en un lienzo extendido en el que quiero dibujar el resto de mi mundo.
Amarte me ha enseñado que las leyes de la física no tienen valor en la dimensión de lo eterno.
Si el amor eterno existe, nunca lo sabremos. ¿Quién puede morir de amor y volver a nacer para contarlo?.
Donde estés te amaré, donde vayas te adoraré, donde como ahora me des la vida cada día al mirarte... te seguiré eternamente.
La eternidad es ese estado de ánimo que tiene uno cuando el corazón detiene el tiempo para quedarse parado admirándote.
Mi amor por ti es tan grande, que me voy a tener que mudar de planeta para tener donde guardarlo.
No sufro por perderte porque se que en la otra vida volveré a tenerte nuevamente.
Abrazados en la eternidad... qué bello final.
El amor eterno siempre será una incógnita. Quien lo experimentó jamás podrá contarlo. Sin embargo, me encantaría encontrarte cuando deje este mundo para entrar a ese otro donde todo es más ligero y más sencillo.
No puedo prometerte amor eterno cuando no sé, siquiera, qué pasará mañana. Pero sí puedo asegurarte que, pase lo que pase, día a día te querré eternamente.
La nostalgia me lleva cada tarde al parque donde nos conocimos y al banco aquel que, tallado en el filo, aún recuerda y pronuncia nuestros nombres.
Navegué mil mares de dudas para instalarme a vivir en la eternidad que se desliza a través de tu cintura.
Tengo una certeza: mi amor por ti multiplicado por tu amor por mí, da como resultado infinito al cuadrado de lo eterno.