Frases de Enrique Mulet

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Frases de Enrique Mulet
Sé el tiempo es mi aliado y por eso aunque que mi amor no es correspondido, también sé que gana el que aguanta y que algún día contarás conmigo.
No quiero que la amistad me cure las heridas que este amor que no llega me está dejando. No quiero que seas mi amiga y me des tu consuelo porque me duele más eso que esperarte a lo largo de la vida entera.
No nos dejan querernos. Mantente lejos, que no te desordenen las ideas, que no hagan bailar a nuestras mariposas un vals desentonado. El corazón no tiene instrucciones y cualquier manual que cojas no funcionara bien si no es el tuyo.
La plena felicidad no la proporciona ser rico, sino amar tan profundamente a alguien, que juntos podáis convertir las dificultades de la vida en aventuras interesantes.
La despedidas deberían de estar prohibidas. Una enorme señal que prohibiera esos momentos de silencio que desgarran por dentro y que solo nos dejan un adiós por respuesta.
No existe una sola parte de mi cuerpo que no se haya estremecido al verte por primera vez.
Los amigos desafiamos al tiempo, somos capaces de tomar un café después de años sin vernos y creer que fue ayer nuestra última cita.
Mi tristeza se palpa en todos los rincones de mi casa y del aire que respiro y me rodea. La tristeza que ha surgido al saber que nada de mí alrededor cambiará porque nos hemos deshecho de todo lo nuestro y ya la casa está vacía igual que mi corazón.
Mentiría si dijera a la gente que no te quiero, pero hay que decir en voz alta de una vez que nuestro amor es imposible puesto que sólo piensas en mí cuando no hay nadie a tu alrededor.
La distancia es infinitamente más dura y dolorosa cuando separa dos corazones que en realidad son solo uno.
Sé que el tiempo todo lo cura y algún día te darás cuenta de mi lejanía e intentando recuperar mi amor, te darás cuenta de que lo que no se consigue con la palabra "ahora" es imposible conseguirla con la palabra "mañana".
Esperar es sencillo cuando amas a alguien que sabes que vendrá. Aunque si se encuentra lejos la espera puede ser algo más dolorosa.
Mi primer amor me dejó con el corazón inapetente en ganas de probar más amor.
Nací para amarte, para quererte a tú manera y no a la mía porque desde que te conozco he roto todas mis reglas y solo deseo que me enseñes las tuyas.
La primera vez que te enamoras pierdes el sentido de la razón y del tiempo. Deliciosa locura.
Estoy esperando que se abra la puerta de tu corazón que siempre me tiene a la espera. Que duro es no ver las ventanas que dan aire, ni otras puertas que ya están abiertas y me extienden los brazos con calma.
Apenas te vi, me enamoré de ti como un loco que no entiende de tiempos ni medidas.
Lamentarse ahora es un sinsentido. ¿Por qué no fui capaz de hacerte llegar al cielo? Quizás no era el momento.
Soy un icono con forma de corazón con ganas de colarse en tu smartphone.
La soledad me ha invadido en forma de dolor punzante.