Frases de amor a primera vista

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Frases de amor a primera vista
No existe una sola parte de mi cuerpo que no se haya estremecido al verte por primera vez.
El amor a primera vista es esperar que un Cupido certero te marque con su flecha roja sin equivocarse.
Apenas te vi, me enamoré de ti como un loco que no entiende de tiempos ni medidas.
Tienes esa sonrisa con la que recibes a todo el mundo que hipnotiza mi mente. Amo tu inocencia al hablar, y esa forma de moverte que me deja helado.
Quien no cree en el amor a primera vista, jamás ha visto la belleza de la certeza más profunda en su corazón.
Cambiaste mi vida con una sola mirada y me diste tu vida con tu sonrisa, por eso ahora deseo conservarte conmigo para siempre.
Si no se te ha paralizado el corazón tres segundos al encontrarte con unos ojos por primera vez, no has conocido el amor a primera vista.
Coge la ilusión y las emociones que sentiste al verle por primera vez y díselas al oído. Nunca volverá a dudar de tu amor.
A partir de hoy voy a estar atento a cada rincón y esquina de mi calle, hoy he sabido que la mujer de mi vida habita en estos lares.
El amor a primera vista es algo mágico que no debe tratar de entenderse. Sólo debe vivirse.
Es posible amar a primera vista, pese a que se escape a la razón. Pero hay grandezas que no están hechas para ser comprendidas por la mente humana.
Es la segunda vez que te veo y la segunda vez que vuelvo a pensar que eres única e irrepetible. No he podido dormir pensando en cual será el siguiente día que te encontraré. Eres perfecta por ser diferente.
El amor a primera vista es un pestañeo, se encoge el corazón, se divierte el alma, toquetea al corazón y estruja el estómago que nos hace producir una sincera sonrisa y presentarnos a la persona que nos gustaría ver durante el resto de los días.
Ver a una persona por primera vez y tener la certeza de que ya no saldrá de tu corazón. Eso, es amor a primera vista.
No hay nada más intenso que hablar con una persona por primera vez y descubrir poco a poco que eres incapaz de dejar de pensar en ella desde el instante mismo en que la viste.
Echo de menos aquellos momentos en los que tus ojos jugaban a cruzarse furtivos con los míos; esos instantes en los que solo tu y yo sabíamos, que el juego terminaría en un te quiero.
Un calor inesperado, mejillas sonrosadas. Mis rodillas se aflojan y una risa tonta me respalda. Mi presión arterial se eleva y siento como me arrastra la euforia. Mi corazón se acelera y soy más que consciente de ser víctima de un flechazo.
Me olvidé hasta de mi nombre. Solo sé que desde el primer momento que te vi pasar, solo vivo para ti.
Me giré y mis ojos tropezaron torpes con los ojos del que sería el hombre de mi vida.
El amor a primera vista te corta de repente tu eje de emociones en dos y por un lado te encuentras con esa parte terrenal que te dirá que la vida no se mide en instantes tan cortos como para poder decidir y con la parte emocional que te dirá que hay trenes que solo pasan una vez en la vida.