Frases de primer amor

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Frases de primer amor
Lo cierto es que el primer amor jamás se olvida y por ello el sentimiento que siempre llevarás guardado bajo llave en tu corazón. Si algún día te lo vuelves a encontrar después de mucho tiempo puedes estar segura la llave que cuelga de tu cuello volverá a tintinear.
Cuando él me dijo que sí, pensé que toda la energía que sentía se convertiría en un gran sol que permitiría que siempre mantuviéramos una llama especial entre los dos.
El primer amor es como la varicela: tras las altas fiebres se termina curando pero siempre, bajo las costras, nos queda la marca de algunas cicatrices.
¡Ay del amor no correspondido! Cuando es el primero nos dedicamos a escribir grandes versos y poesías porque la esperanza es lo último que se pierde.
Dicen que el primer amor no se olvida, y es cierto, pero pasa a un segundo plano cuando conoces a la persona correcta años después.
Quien no recuerda el sabor del primer beso, no se lo dio a su primer amor.
Nunca seremos los mismos pero siempre habrá un hueco para los que fuimos antes.
El primer amor es como un pez de feria: no suele durar más de un par de semanas pero recordamos su nombre durante toda la vida.
Dulce golosina es el primer beso, que se queda en el recuerdo del amor más verdadero.
Fuiste mi primer amor y en mi corazón siempre habrá un hueco para ti y para mí.
¡Qué bonito es el primer amor!... cuando todavía no sabes lo que duele cuando el otro se va y no te queda más que el vacío y su recuerdo que atormenta.
El amor de verano es aquella pasión que parece que no vamos a olvidar nunca pero cuya fecha de caducidad llegará con los primeros vientos de septiembre.
Los amores de juventud son como las pompas de jabón, cómo hacer para que duren sin romperse es un misterio.
El primer amor se parece bastante al primer hogar de la niñez: no solemos recordar fechas ni nombres pero su olor nos acompañará toda la vida.
El poder del primer amor es imparable, salta todas las barreras porque la incertidumbre de poder vivirlo, la energía de la juventud y la vivencia sin miedos es un vendaval difícil de parar.
Los amores de juventud son como las pompas de jabón, cómo hacer para que duren sin romperse es un misterio.
La ignorancia de que las relaciones no se acaban de repente es lo que nos hace pensar que el primer amor nunca tendrá final.
Cogidos de la mano, paseando por el mar, con el viento en la cara, saboreando helados y besos. Tumbados en la arena cálida y sintiendo que no hay más tiempo que el ahora, ni más mañana que en este preciso instante. Esa es la felicidad que traen los amores de verano.
Nuestros corazones crecieron juntos y aunque ahora siguen diferente sendero, siempre habrá un cruce para su reencuentro.
El primer amor es fugaz, intenso y doloroso pero nos prepara para el verdadero amor con paciencia y determinación como el mejor de los maestros.