Frases de primer amor

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Frases de primer amor
La inocencia del primer amor se corroe con los excesivos conocimientos y pequeñas manías que adquirimos después del primer desamor.
El primer amor nunca se olvida, se transforma y toma forma a lo largo de nuestra vida.
El primer amor es locura, ingenuidad, pasión, confianza, inseguridad, entrega, soñar, sentir, caricias, abrazos, melancolía... en fugaces instantes que nos gustaría convertir en eternos.
Siendo una niña, el profesor me preguntó la tabla del dos y yo no supe más que escribir nuestros dos nombres en la pizarra.
El primer amor nunca se olvida simplemente porque no es posible borrar de la mente una tormenta de emociones que nos hace elevarnos por encima de todo lo que creíamos saber.
El primer amor suele ser el más inmaduro de todos, no por la poca premeditación o picardía, sino porque aún albergamos un corazón no endurecido por el desengaño.
Los amores de juventud suelen conocer la geografía de lo inhabitado: no hay ninguno que no haya buscado un parque, un portal vacío o un recóndito lugar donde esconderse.
Cuanto más tiempo pasa y más viejo me siento, más recuerdo aquel primer amor que me hizo descubrir la emoción de vivir.
El primer amor suele nacer con una vocación secreta y silenciosa. Quizá, precisamente por eso, permanecerá siempre en la memoria.
Que el paso del tiempo y de los años no te hagan olvidar la esencia del amor recordándote la primera vez que amaste.
El primer amor es aquel que te hace sentir grande, fuerte y capaz de todo.
No hay estrellas en el cielo, ni flores en el campo que puedan dibujar la belleza que sentí cuando me diste el primer beso. Extendí el puente de los sueños para empezar a crear algo que durara para siempre, puente que me unirá para siempre a mi primer amor.
La primera persona a la que amas se lleva muchas cosas buenas de tu ser, aunque también te enseña algo que es lo que queda grabado en tus recuerdos.
Cuando pienso en mi primer amor no pienso en un cuerpo, sino en aquella caligráfica obsesión de escribir tu nombre en todos lados.
Jamás olvidaré aquella época en la que pasaba diez minutos cogida de tu mano y diez horas pensando en que llegara ese mágico momento.
El primer amor no siempre es el último, pero es el que nos enseña con mayor destreza.
Estar enamorado es descubrir cómo de importantes podemos llegar a ser para alguien, por eso un beso del primer amor puede ser un beso eterno y no ser solo el primero.
La inocencia es al primer amor lo que la fe para un devoto.
Los primeros amores suelen tener los encantos de los aparatos dentales, besos que se enganchan para siempre en el hierro del recuerdo.
Me gusta recordar ese primer amor muy a menudo, ya que es ese emocionante viaje a lo desconocido al que nos aventuramos sin miedo.