Frases para enamorar

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Frases para enamorar
En los momentos más difíciles pienso en ti, en los lugares divertidos te echo de menos, cuando suenan bonitas canciones me gustaría dedicártelas… por todas estas cosas me he dado cuenta de que empiezo a quererte.
La vida mejoró a tu lado desde el primer día que hablamos y ahora solo espero que la puedas hacer inmejorable correspondiendo mi amor en esta tarde de verano.
La belleza se queda muda cuando tu atraviesas tan entera y eterna la vida sin prisas.
Mis ojos solo le cuentan a mi corazón cómo te han visto hoy, de lo perfecto que ha sido nuestro encuentro y de cómo cuando dos personas se quieren en igualdad de condiciones, el amor fluye solo.
Desde que me enamoré de ti, todas las mariposas y las luciérnagas del mundo se mudaron a vivir a mi estómago.
En muchas ocasiones han jugado con mis sentimientos y pensé que nunca más volvería a confiar en alguien pero has aparecido tú volviendo a hacer que crea en el amor y me haga la promesa de que volver a intentarlo merece la pena.
Necesito uno de esos abrazos tuyos que me reconfortan, pero necesito sentir que no me dejas ir y que detrás de ese abrazo vendrán muchos más.
Ahora que te he probado, no creo que existan más sabores que desee conocer.
Serpenteante es este camino que recorro contigo pero la dificultad es muy relativa cuando tu me abrazas, ¡mi vida!
El enamoramiento no conoce de barreras y aunque somos muy diferentes, un chispazo me ha hecho sentir que entre los dos hay algo profundo, sincero, intenso que merece la pena ser vivido.
Como una pelota movida por el viento siento que tu amor me eleva. Las risas a tu lado son algo inolvidable y cada beso algo memorable.
Me gusta rozar con mis dedos el borde de tus labios, porque haciéndolo, tengo la sensación de estar trazando el contorno del mundo.
Nunca vi unos ojos más hermosos que los tuyos. Tampoco un silencio me dijo tanto nunca antes. Solo necesito mirarte un instante para saber que eres tú esa persona capaz de cambiar mi mundo con tan sólo con dos palabras.
Desde que te conocí, mis días son un terremoto de felicidad, y tus labios el epicentro que hace temblar toda mi vida.
Gracias por enseñarme que el amor, además de ternura y pasión, puede ser amistad y diversión.
Te amo y el eco de tu voz reverbera en mi cabeza con cualquiera de tus palabras, y solo pienso en el momento en que éstas se dirijan solo a mí.
Te amo mujer divina capaz de mover el engranaje oxidado de mi deseo.
Me gusta mirar las comisuras de tus labios mientras hablamos. El día que te tenga por primera vez, sé que será allí donde reposaré mi boca.
Me gusta la inocencia con la que te diriges a los demás y la sinceridad de tu mirada cuando me dices las cosas, pero lo que realmente amo de ti es la pasión que pones a la vida, incluso cuando me amas.
Contemplo tu amor con la inocencia de un niño porque cada segundo que paso a tu lado me parece algo nuevo y maravilloso.