Frases de amor

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Frases de amor
El amor, que nos persigue, es con frecuencia un tormento para nosotros; y sin embargo, le damos las gracias, porque es el amor.
Amar es comprar desprecios con lamentos; miradas de desdén con suspiros de dolor; es cambiar por un instante de placer veinte noches de ansiedades y desvelos. Si se triunfa, cara cuesta la victoria. Si se nos engaña, sólo conservamos desastres. ¿Qué queda, pues, del amor? Una tontería conseguida a fuerza de ingenio, o un ingenio vencido por la tontería o la locura.
El amor empieza siempre por el amor.
El divorcio probablemente se remonta a la misma época que el matrimonio. Yo creo, sin embargo, que el matrimonio es algunas semanas más antiguo.
Los celos cuando son furiosos, producen más crímenes que el interés y la ambición.
El divorcio es indispensable en las modernas civilizaciones.
En un país en el que el amor es el mayor interés, los celos son la mayor pasión.
Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer.
Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.
Cuando nos vimos por primera vez no hicimos sino recordarnos. Aunque te parezca absurdo yo he llorado cuando tuve conciencia de mi amor hacia ti, por no haberte querido toda la vida.
Los hombres casados son horriblemente aburridos cuando son buenos maridos, e insoportablemente presumidos cuando no lo son.
Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna.
El amor está muy bien a su modo, pero la amistad es una cosa mucho más alta. Realmente no hay en el mundo nada más noble y raro que una amistad verdadera.
Las mujeres feas son celosas de sus maridos. Las bonitas no tienen tiempo, ¡Están siempre tan ocupadas en estar celosas de los maridos de los demás!
Podria simular una pasion que no sintiera, pero no podria simular una que me arrasara como el fuego.
Un capricho se diferencia de una gran pasión en que el capricho dura toda la vida.
No hay nada en el mundo como la devoción de una mujer casada. Es algo de lo que ningún hombre casado tiene ni la menor idea.
Las cataratas del Niágara son la segunda gran desilusión de la novia.
Maldita sea, caballero, su deber es casarse. No puede estar viviendo siempre para disfrutar.
En el arte como en el amor la ternura es lo que da la fuerza.