Frases de William Shakespeare

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Frases de William Shakespeare
El amor empieza siempre por el amor.
Amar es comprar desprecios con lamentos; miradas de desdén con suspiros de dolor; es cambiar por un instante de placer veinte noches de ansiedades y desvelos. Si se triunfa, cara cuesta la victoria. Si se nos engaña, sólo conservamos desastres. ¿Qué queda, pues, del amor? Una tontería conseguida a fuerza de ingenio, o un ingenio vencido por la tontería o la locura.
El amor, que nos persigue, es con frecuencia un tormento para nosotros; y sin embargo, le damos las gracias, porque es el amor.
El tiempo es muy lento para los que esperan, muy rápido para los que temen, muy largo para los que sufren, muy corto para los que gozan; pero para quienes aman, el tiempo es eternidad.
Duda que sean fuego las estrellas, duda que el sol se mueva, duda que la verdad sea mentira, pero no dudes jamás de que te amo.
En amistad y en amor somos a menudo más felices por la ignorancia que por el conocimiento.
El amor de los jóvenes no esta en el corazón, sino en los ojos.
En amor, tan a destiempo llega el que va demasiado deprisa como el que va demasiado despacio.
Por nada tengo este vasto universo salvo tú, mi rosa; en él tú eres mi todo.
Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las sagradas escrituras.
Las heridas que no se ven son las más profundas.
El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen.
El curso del verdadero amor nunca ha corrido sin problemas.
Tan imposible es avivar la lumbre con nieve, como apagar el fuego del amor con palabras.
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