Frases de amor

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Frases de amor
A veces el amor une a dos seres que no saben nadar y viven en dos islas distintas: nunca se podrán reunir a pesar del amor.
El amor tiene dos momentos deliciosos: el primero y el último; lo malo es el tiempo que transcurre entre ellos.
Lo único que hace falta para que los hombres descubran el amor es tener demasiado cerca a una mujer; y lo único que hace falta para que este amor se disipe es seguir teniéndola demasiado cerca.
Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad.
El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.
Sólo existe el amor. Las otras cosas nobles apenas sirven para dignificarlo....Algunos hombres jamás lo encuentran. Para otros es apenas una estrella fugaz que ilumina un año, un mes, una semana o un día en sus vidas. Pero ese destello efímero da significado a la existencia toda. Bienaventurado el que puede sentir en su carne y en su espíritu el fuego de esa chispa.
En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse.
Hay siempre un poco de locura en el amor. Más también hay siempre un poco de razón en la locura.
Lo que más nos aproxima a una persona es esa despedida, cuando acabamos separándonos, porque el sentimiento y el juicio no quieren ya marchar juntos; y aporreamos con violencia el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros.
Siempre habíais sido lo más caro a mi corazón, mi posesión y mi obsesión; por eso tuvisteis que morir prematuramente.
No pocas veces ya he dicho adiós; conozco las horas desgarradoras de la despedida.
No amar más que a uno solo es una forma de barbarie, pues va en detrimento de todos los demás. Así el amor de Dios.
Un alma que se sabe amada y que no ama en cambio, hace traición a su fondo. Los posos suben a la superficie.
Las mismas pasiones tienen un ritmo diferente en el hombre y en la mujer; de ahí, sus infinitos malentendidos entre ellos.
Descubrir que somos amados por reciprocidad desengaña al enamorado del ser que ama. "¿Cómo? ¿Que es bastante modesto para amarte? ¿O bastante tonto? ¿O bien, o bien...?".
El peligro de la felicidad.- " De ahora en adelante todo me sonríe; de ahora en adelante amaré cualquier destino. ¿ Quién tiene deseos de ser mi destino?".
La prodigiosa esperanza que las mujeres ponen en el amor carnal, y el pudor de esta esperanza, les hacen estropear todas las perspectivas.
Los sexos se engañan mutuamente; esto se debe a que, en el fondo, no se quieren ni se respetan más que a sí mismos (o a su propio ideal, para expresarme en términos más halagüeños). Así, el hombre quiere que la mujer sea dulce; pero la mujer, como la gata, es por naturaleza todo lo contrario de dulce, por hábil que sea en mostrar las apariencias de la dulzura.
Su bajo vientre es lo que impide al hombre considerarse como un dios.
La frase más púdica que he oído jamás: "En el verdadero amor, el alma es la que envuelve al cuerpo".