Frases de amor no correspondido

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Frases de amor no correspondido
Quererte y que no me quieras. Pensarte y que no me pienses. Vivir por ti y que tu rechazo me arranque la vida.
No te enfades porque pase por tu lado o porque te pregunte cosas banales. Sólo deseo escuchar tu voz y sentir que me miras, aunque no sea con el amor que lo hago yo.
Si al menos mi corazón me diese tregua, si por un momento mi mente dejase de pensar en ti, entonces podría hablar con mi alma para decirle que no me quieres.
Cuando entre dos personas no existe el mismo nivel de interés, uno de ellos empieza entristecer por lo que no desea tener y el otro comienza a sufrir por el amor que no va a poseer.
Te prometo que lo intento con todas mis fuerzas pero por más que lo hago, no logro dejar de pensar en ti y en lo difícil que es seguir viviendo sin tus besos.
Aunque tú no lo quieras, aunque te marches sin conciliar tu libertad con mi deseo, una parte de ti, ya por siempre, se quedará conmigo.
El amor no correspondido es aquel que deja en el aire todos tus deseos de amar y proyecta toda tu energía hacia un lugar donde se dispersa y se deja morir.
No creo que pueda existir algo tan doloroso como amar y empotrar cada emoción contra el más frío de los rechazos.
Es mucho más fácil llegar a odiar a alguien a quien antes has amado, que a alguien por quien nunca has sentido nada en absoluto.
Si algo te lastima quitalo de tu vida, te dolerá un tiempo, pero no toda la vida.
Era amor puro, sin posesión ni celos; nadie consigue atar a un trueno, nadie consigue apropiarse de los cielos del otro en el momento del abandono.
Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama.
Puedo estar a tu lado como si no estuviera, y encontrarte cien veces, así como al azar... puedo verte con otro, sin suspirar siquiera, y no puedo olvidar.
Qué triste es amar con el alma y con la vida, y que la persona amada sólo te llame amiga.
Ella por volverlo a ver corrió a verlo al mirador. Él volvió... con su mujer. Ella se murió de amor.
Se puede tener, en lo más profundo del alma, un corazón cálido, y sin embargo, puede ser que nadie acuda a él.
Alguien me dijo una vez que en el momento en el que te paras a pensar si quieres a una persona, ya has dejado de quererla para siempre.
Porque el amor cuando no muere, mata. Porque amores que matan nunca mueren.
Los amores son como los imperios: cuando desaparece la idea sobre la cual han sido construidos, perecen ellos también.
El que vive enamorado delira, a menudo se lamenta, siempre suspira, y no habla sino de morir.