Frases románticas

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Frases románticas
El amor cesa de ser un placer cuando deja de ser secreto.
El amor se hace más grande y noble en la calamidad.
El amor no debe rogar, ni tampoco exigir. El amor tiene que tener la fuerza suficiente para llegar por sí mismo a la certeza. Entonces ya no es arrastrado, sino que arrastra.
Todo el que intenta salvar a otra persona con la mentira de un amor sin límite arroja una sombra al rostro de Dios.
La vida sólo adquiere sentido por el amor. Es decir: cuanto más amor y capacidad de entrega poseamos, tanto más sentido tendrá nuestra vida.
¿Por qué besar tus labios, si se sabe que la muerte está próxima, si se sabe que amar es sólo olvidar la vida, cerrar los ojos al oscuro presente para abrirlos a los radiantes limites de un cuerpo?.
Amor es rey que iguala con justa ley la seda con el sayal.
El amor no tiene medida para el tiempo, germina y florece en una hora feliz.
Suele ser una de las señas de amor que el amante refrene su lengua y niegue estar enamorado cuando se lo preguntan.
Todas las cosas del mundo se pueden imitar y falsificar, menos el amor: el amor no se puede robar, ni imitar, vive sólo en el corazón que sabe entregarse totalmente. Esta es la fuente de todo arte.
La condición del amante tiene la mitad del diamante: en el durar y en el resistir.
Jamás he visto querer hombres que andan ocupados: los que están enamorados es que no tienen que hacer.
Todo aquello en lo que ponemos amor es algo que supravaloramos y por eso de vez en cuando exige también contradicción y crítica, porque vivo y valioso sólo lo es el amor, no el objeto en el que lo colocamos.
El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.
Nunca te olvides de sonreír porque el día que no sonrías será un día perdido.
Que el amor es un tributo y una deuda natural en cuantos viven igual, desde el ángel hasta el bruto.
Es imposible el amor al prójimo sin amarse a uno mismo. El odio a uno mismo es exactamente igual que el egoísmo desaforado y al final produce el mismo aislamiento espantoso y la misma desesperación.
Ciego amor entre tus penas nunca más me quiero ver; que eres pródigo en dar penas, muy ávaro en dar placer.
La ternura es el reposo de la pasión.
La medida del amor es amar sin medida.