Frases románticas

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Frases románticas
Los celos no son corrientemente más que una inquieta tiranía aplicada a los asuntos del amor.
Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida.
Nadie que quiera amar será libre.
Nuestro amor a lo que es bello no debe llevarnos a la extravagancia. Nuestro amor a las cosas del espíritu no debe ablandarnos.
Te me mueres de casta y de sencilla: estoy convicto, amor, estoy confeso de que, raptor intrépido de un beso, yo te libé la flor de la mejilla.
Por una mirada un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso...¡yo no sé qué te diera por un beso!
Dijo: "Yo no amo a las mujeres. El amor hay que reinventarlo, todo el mundo lo sabe".
Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos.
Mientras el corazón tiene deseo, la imaginación conserva ilusiones.
Con el amor no se juega.
El amor empieza en el momento en que una mujer inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética.
La pasión del amor no puede comprenderla quien no la siente.
Si besan tu mano te puedes sentir muy bien, pero un brazalete de diamantes y zafiros es para siempre.
No es una suerte ser amado. Toda persona se ama a sí misma; en cambio amar, eso sí que es suerte.
¡Cuántos caminos toma y cuántas razones se da el corazón para lograr lo que quiere!
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al señor para poder ser el guardián de tu alma.
Un alma que se sabe amada y que no ama en cambio, hace traición a su fondo. Los posos suben a la superficie.
El amor es como un hoyo; crece a merced de grandes trabajos, termina con el último esfuerzo, y para que quede tal como estaba, necesita que se le eche mucha tierra encima.
Con razón se llamó amor enfermedad y locura, pues siempre el que ama procura como enfermo lo peor.
El amor es fe y no ciencia.