Frases de despedida

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Frases de despedida
A veces, amar es saber decir adiós cuando honestamente miramos en nuestro interior y entendemos que no seremos capaces de hacer feliz a la persona a la que queremos.
Cuando uno está lejos de la persona a la que ama, no existen horas más largas y tediosas que las del regreso.
Te encontré aquí... donde ahora te dejo, mirando al horizonte. Ahora veo que nunca fuiste mía, sino que pertenecías a otro corazón.
No te digo un adiós definitivo porque aún hoy me da miedo que esta despedida sea un error, porque tengo miedo a que venga el recuerdo de alguno de tus besos y porque me duele el corazón si él ve que tu imagen se aleja para siempre.
Sé que esta despedida será para siempre porque no hay nada más sincero que ese: "cuídate y hasta pronto" que cierra la puerta.
Puede que este amor que hoy te deja, vuelva un día siendo mucho más de lo que en su momento fue. Tan sólo recuerda lo que marcó tu vida para siempre, el resto se perdona.
Cuando iniciamos nuestra relación era consciente de que podía ocurrir, podría pasar que algo rompiese nuestros lazos. Sin embargo, llegados a nuestro punto de ruptura, no imaginaba que fuese tan pronto.
No me gustan las despedidas, por eso no lo haré. Simplemente guarda un poco de tu sonrisa por si alguna vez nos encontramos de nuevo.
Mirar al cielo es decir adiós a la mujer de mi vida en cualquier aeropuerto, en cualquier esquina.
Ojalá las cosas hubiesen sido distintas, pero cuando el amor es tan afilado que duele, decir adiós es la única opción.
De esta despedida espero que puedas guardar en tu mochila todo lo que en algún momento nos hizo felices pues es lo único que realmente tiene valor.
Eres el claro ejemplo de cuando una despedida se convierte en una bendición.
Si esperas a alguien que se fue hace tiempo, puede que te pierdas a aquellas personas que realmente pueden ser maravillosas en tu vida.
Y en el momento en el que te despediste sin pensar ni un minuto en lo especial que sería estar juntos, supe que después de todo no éramos nadie.
Te fuiste y me dejaste los paseos sin sentido, los cigarros que se consumen solos, las llamadas sin respuesta, los besos que no me diste y mis lágrimas que no dejan de caer.
No me digas adiós, dime 'luego nos vemos' que aunque sea mentira yo me lo creeré.
Dicen que en el mundo todo es cuestión de perspectiva. Y es cierto. Debería estar triste y, sin embargo, me invade la alegría. ¡Qué buena elección la de decirte adiós!
Odio recrearme en el dolor de decirte adiós en mi smartphone.
Cuando nos despedimos no me gusta decirte adiós, porque el deseo de verte ya me quema en los labios en forma de holas y de besos.
El último aliento de nuestro amor se quedó fijado en tu ventanilla de ida con forma de beso y un hasta luego.