Frases de Jlazett

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Frases de Jlazett
El arte de la seducción no es otro que la capacidad para generar emociones embriagadoras en un ambiente preparado para la tentación.
Prefiero un amor no correspondido que un amor traicionado.
No creía en que pudiera odiarse a alguien a quien has amado con locura, hasta que te conocí.
Es muy difícil explicar qué es lo que se siente cuando hay que aceptar una derrota en el amor, porque pocas cosas saben tan amargas.
Por desgracia te tuve, por suerte te perdí.
El primer amor es fugaz, intenso y doloroso pero nos prepara para el verdadero amor con paciencia y determinación como el mejor de los maestros.
Los celos son sólo la excusa del cobarde para no afrontar que no tiene miedo de perder a la persona amada, sólo de reconocer que se ha perdido así mismo.
No hay mayor esclavitud que la impuesta por uno mismo. Si vives siempre al borde de un precipicio quizás no debieras llamarle amor, sino miedo.
Si alguien me preguntase si creo que existe el amor eterno, mi respuesta sería la misma que si me preguntaran si alguna vez he amado.
Ojalá uno pudiera liberarse de las cadenas que impone un amor no correspondido, sin embargo el amor es así de caprichoso, a veces te hace sufrir, pero siempre te enseña algo.
Ni cientos de años borrarían el dolor de aquel momento en el que me hiciste comprender cómo duele una traición. Ni cientos de años te devolverán lo que perdiste aquella noche.
En esta soledad siento que te echo de menos, sin embargo, aun extrañándote sigo queriéndote lejos.
Por celos no se ama, por celos se teme.
El amor no puede comprarse. No se pueden pagar sentimientos con dinero como si se tratase de diamantes. A la larga la pureza le gana la batalla a la belleza.
Me enamoré de lo que creía que eras y no de lo que realmente fuiste. Error que aún sigo pagando temiendo constantemente amar el reflejo de mis ideas y no la propia realidad.
Te seguiría a cualquier parte que fueras porque dejas al marcharte un vacío tan grande que no me permite encontrar el sentido a nada de lo que me rodea.
Si has estado con alguien que amabas en la misma habitación y un frío helado ha recorrido tu piel, entonces sabes lo que es amar y no ser correspondido.
Cada vez que me miras lo haces como si descubrieras por primera vez algo maravilloso en mí aunque ya me hayas visto cientos de veces. Y entonces tengo la certeza de que me amas.
Que me falte todo, pero que no me faltes tú.
Gracias por demostrarme que la distancia no es rival para un sentimiento sincero cuando mi corazón estaba lleno de incredulidad.